| Cristo de las Campanas |
Aunque la devoción al Cristo comenzó en Almoradí varios siglos después de las mencionados con anterioridad, arraigó tan profundamente que lejos de decaer, cada año los actos que se celebran en su honor tiene una mayor concurrencia; sobre todo, porque es cita obligada para todos los almoradideños ausentes que aprovechan las fechas vara visitar el pueblo que les vio nacer y así no faltar a la llamada del Cristo de las Campanas. El origen de este fervor religioso, parece tener su origen tras los terremotos que asolaron Almoradí en la primavera de 1829. La primera vez que oficialmente se señala su presencia, es en la iglesia que se construyó tras los seísmos, pues su predecesora quedó en ruinas. En las anteriores siempre hubo un Jesús Nazareno, pero nunca un Cristo Crucificado. Si lo hubo en el Convento de los Padre Mínimos, aunque según los historiadores era el Cristo de la Piedad. Es probable que al trasladarse los frailes a Castalla uno años antes del seísmo, esta imagen pasara a la iglesia. Dice la leyenda que el Cristo anunciaba la inminencia de los terremotos haciendo sonar las campanas. Es probable que esta creencia popular sea el origen del fervor procesado al Santísimo Cristo de las Campanas. Las fiestas se celebran generalmente el tercer domingo de septiembre, y la celebración siempre va acompañada de vivos festejos, entre los que vale destacar el "Extraordinario Concierto de la Sociedad Unión Musical de Almoradí", que se realiza cada año en la Plaza de la Constitución, para el disfrute de todos los almoradidenses y visitantes. A la procesión, que es el colofón de todos los actos, hay una asistencia multitudinaria y creciente, y a su finalización y con la entrada la imagen a la iglesia, tiene lugar un acto bello y emotivo en la que todos los asistentes corean el himno al Cristo
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