Virgen del Perpetuo Socorro

 

Se inicia la devoción por la Virgen en el año 1919. Los Sres. Marqueses de Rioflorido, que pasaban largas temporadas en el pueblo de Almoradí, donaron a la iglesia un cuadro de la Virgen de la Pasión bajo la denominación de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Tal donación fue fruto de la recuperación de un miembro de la familia de los marqueses, sanación que atribuyeran a la Virgen en cuestión.

En el año 1919 se fundó la Archicofradía del Perpetuo Socorro, en la que aparecen inscritos en los primeros años de andadura más de 150 archicofrades fundadores, lo que evidencia la entrega e ilusión con que arranco esta asociación.

Desde el principio, los novenarios que se hacían en honor a la Virgen, estaban a cargo de los Padres Redentoristas que desde Madrid traían los marqueses.

Tras la Guerra Civil se reorganizó la archicofradía que contaba con más de 70 celadoras, que por todo el término municipal conectaban con los numerosos asociados para mantener vivo el fervor por la Virgen.

En la década de los cuarenta, se sacaba el icono de la Virgen en su trono y posteriormente con el estandarte y visitaba todos los domicilios del pueblo y la huerta por navidades pidiendo el aguinaldo. Los fondos recogidos eran destinados a la compra de uniformes para la centuria romana, para decorar el altar mayor o para obras de caridad y beneficencia.

Salve Madre del Perpetuo Socorro

Salve Madre del Perpetuo Socorro

Reina y Señora de mi dulce amor.

Eres consuelo, eres la guía

eres amparo del Pecador.

¡Oh! Dulce Reina la más hermosa,

la mas Preciosa que Dios creó.

Los desterrados por ti suspiran

solo en ti miran su salvación.

Los desterrados por ti suspiran

solo en ti miran su salvación

El 10 de agosto de 1945 Su Santidad el Papa firmó el nombramiento de patrona de Almoradí y se celebraron fiestas extraordinarias.

En el año 1969 se cumplían los cincuenta años de la fundación de la Archicofradía. La Virgen fue coronada solemnemente y se le impuso el atributo que le correspondía como Alcaldesa Perpetua de Almoradí.

La devoción y el fervor religioso para con la Virgen del Perpetuo Socorro, ha ido aumentando con el tiempo. Los actos litúrgicos en su honor se celebran en octubre pero en el mes de junio tienen lugar las fiestas cívicas como patrona de la población.

Una manifestación multitudinaria de fieles acompañan celosos a su Virgen y el broche de la procesión es la incorporación a su altar en el templo, acto que finaliza con el canto por todos los presentes emocionados del himno glorioso "Salve Madre del Perpetuo Socorro" a su "Reina y Señora de su dulce Amor